10 Cosas Que Aprendí Del Autismo

Yo Amo a Alguien Con Autismo

Yo Amo a Alguien Con Autismo

10 Cosas que aprendí del Autismo

El Autismo está instalado en mi familia, ya por más de 14 años. Es decir mi hija Valentina ya tiene 16 años y Lucas 14 ambos diagnosticados de pequeños con diferentes clases síndromes dentro del espectro del Autismo. Digo instalado  porque si bien mis hijos han sido rehabilitados el autismo no tienen cura y siempre será parte de ellos. Los años que hemos pasado junto a ellos no hemos dejado de sorprendernos. Desde los comienzos hemos pasado por muchas etapas, desde profunda angustia y confusión, hasta sorpresa y admiración. Más que nada me viene a la mente el factor sorpresa. Porque una de las cosas que el autismo me ha demostrado es que  nunca pierdo la capacidad de asombro. Mis hijos se han desarrollado en formas impensadas y poseen valores y talentos realmente maravillosos, teniendo en cuenta que ambos tuvieron (y aún tienen) desventajas en comparación a sus pares, a nivel de comunicación y también académicas. Hoy por hoy los veo desarrollarse como jóvenes con personalidades únicas, originales e iniciativa propia. No es porque me sienta orgullosa que escribo esto, es para compartir mi propio asombro y tratar de pasar el mensaje de que el Autismo es maravilloso y las personas que lo “padecen” son tan especiales, únicas y maravillosas.

10 cosas que aprendí del autismo10 cosas que aprendí del Autismo

  1. El cerebro humano es maravilloso. El cerebro humano ha sido estudiado incansablemente por los científicos a través de la historia de la humanidad, y aún hoy es el órgano del cuerpo humano del que encierra más misterios. A partir de que mi hija fue diagnosticada y comencé mis investigaciones para conocer mejor las funciones del cerebro, he aprendido mucho, sin embargo el desarrollo de mis hijos me ha demostrado lo maravilloso que este es. El cerebro de las personas con Autismo está en desarrollo constante, y tiene como explosiones de habilidades repentinas. Por ejemplo mi hija aprendió a leer en cuarto recién en grado, (yo estaba desesperada) y de repente leía a nivel de cuarto grado también. Todavía me asombro de recordarlo. Conocí a un joven de 27 años con autismo, su madre me contó que fue no verbal hasta los 16 años pero luego aprendió a hablar, español japonés y otros idiomas. Puedo darle miles de ejemplos más.
  2. Soy más tolerante. Aprendí a no juzgar a esa persona que no me mira cuando me habla. Desde que mis hijos son pequeños y los entrenamos para mirar a las personas a los ojos, entiendo muchos otros adultos que no han tenido esa suerte. A muchas personas les cuesta mirar a los ojos o incluso la comunicación, ya que esta no es sólo verbal. Ese cajero en el supermercado que se limita a cumplir con su trabajo, puede tener Asperger o algún problema social. Gracias a mis hijos entiendo a los demás, incluso cuando no reconozco el problema que puedan tener.
  3. Conocer un punto de vista totalmente diferente. Si bien cada persona puede tener un punto de vista diferente. Las personas con Autismo tienen un punto de vista tan diferente como casi de otro planeta. Este aspecto es uno de lo que más disfruto de mis hijos, siempre miran las cosas desde un ángulo que para las personas neurotípicas es impensable.
  4. He aprendido a esperar. Para las personas con Autismo una de los aspectos más traumáticos es la comunicación. Incluso cuando son verbales, tienen problemas en leer emociones o comunicarlas. Para una persona con autismo una pregunta simple puede tornarse en un laberinto donde la respuesta se esconde sin poder alcanzarla rápidamente. También he aprendido ser paciente y constante para cada habilidad que mis hijos tienen que aprender. Lo harán a su propio ritmo, pero lo lograrán.
  5. Honestidad. La mayoría de las personas con autismo no entienden la mentira, ya que para ellos es todo literal. Debido a eso las personas con autismo son sinceras y a veces duras en sus o palabras. Pero son verdaderos, no mienten, son transparentes nos guste o no. Y eso es un valor que hoy en día es tan valioso como raro.
  6. La fuerza del amor más allá de las demostraciones afectivas. Es difícil explicar esto, mis hijos tardaron en decirme “te amo” aprendieron a demostrar amor, a abrazar a besar. Pero aún así uno los ama incondicionalmente. Luego entendí que el amor que ellos tienen para mí o a su padre, hermanos es igual de profundo que el amor que yo siento por ellos. El vínculo es tan intenso y leal como puede ser. Ellos se preocupan a su manera por las personas de su entorno y entienden las necesidades de los demás aunque a veces no puedan diferenciar las emociones.
  7. He re descubierto mi capacidad de asombro. Si bien las personas con Autismo prefieren la rutina, mis hijos me sorprenden todos los días con sus avances, sus ideas originales y sus talentos. Cada día descubro algún talento nuevo o ideas totalmente innovadoras.
  8. He llegado a la conclusión que las personas con autismo nos entienden más a nosotros que nosotros a ellos. Desde que los niños  con autismo comienzan la rehabilitación se les enseña a pensar como una persona neurotípica, y ellos se ven forzados a traducir sus formas de pensar o procesamiento según las nuestras. En conclusión cuando ellos maduran nos conocen más de lo que  nosotros creemos.
  9. Entiendo que las personas tienden a juzgar a otras por ignorancia. Me refiero a las personas que ponen caras o comentan cuando juzgando a los padres de niños que tienen rabietas o comportamientos no adecuados en lugares públicos, pero ignoran que estos niños lo hacen porque no se saben comunicar de otra manera. Y tampoco entienden o se ponen en el lugar de esos padres que definitivamente están pasando por un momento desagradable. Si a ustedes les molesta el llanto de los niños o su mal comportamiento, imagínense a nosotros los padres que sentimos la mirada de los demás sobre nuestros hombros.
  10. He aprendido que las personas con autismo tienen una conexión muy fuerte con la naturaleza. Mis hijos necesitan escuchar los pájaros o visitar el mar. Ambos tienen una preocupación por el medio ambiente y un respeto muy grande por la naturaleza en general.
  11. Re-descubrí el arte. Siempre fui una admiradora de los grandes artistas plásticos y del arte en general, la música, el cine y el teatro. Pero mis hijos me an enseñado a valorar el arte en profundidad. Ambos, tanto Valentina como Lucas vibran con el arte aman la música y las pinturas. Los dos integraron el coro de la escuela, Valentina con un timbre de vos soprano y Lucas de tenor (quién lo hubiera pensado?) y expresan el en sus dibujos y obras sentimientos profundos y emociones altruistas

Autismo, colores de la vida

6 comments

  1. Rocio Bloguera says:

    Se puede decir que recién acabo de entrar en este mundo del autismo, mi peque solo lleva un año y algo diagnosticado.Ojala pueda aprender cosas tan maravillosas como tu. Ya muchos de esos puntos los estoy descubriendo y aunque la gente no lo crea, es un mundo maravilloso de descubrir. Un Saludo y Buena suerte!

    • Laura Rodriguez says:

      Wow Rocío, me alegro que te haya gustado este post. Mis hijos an crecido en todo sentido y ese es el mensaje positivo que quiero dar a los demás. Definitivamente no es fácil pero vale la pena recorrer este camino. Te mando un abrazo

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