Autismo ~ Cómo ayudar a tu niño a aceptar otros alimentos

Cómo ayudar a tu niño a aceptar otros alimentos

Uno de los problemas más comunes que tenemos las madres de niños con autismo es con respecto a la alimentación de nuestros niños. Y es la pregunta que toda mamá me hace. Cómo haces para que tu hijo/a coma de todo? Y la verdad, no hay una sola respuesta y por otro lado es una de las materias en la que en casa no nos hemos superado del todo. Todavía con Lucas de 17 y Vale con 19 seguimos lidiando por la aceptación de diferentes alimentos. Hay esperanzas? Claro que si!! Pero primero te voy a explicar por qué las personas con autismo tienen tanta resistencia a algunos alimentos.

La mayoría o todos las personas con autismo padecen de problemas sensoriales. En otras palabras reciben los estímulos externos de forma desordenada o exagerada. En el caso de la alimentación los sabores y la textura de la comida puede generar rechazo, debido a este problema. Algunos niños sólo pueden comer texturas crocantes otros líquidos o purés, según su preferencia sensorial. Además pueden tener preferencias visuales, como tendencia a alimentos blancos como harinas, pastas, pan, galletas. Para mi entender esto compone el obstáculo mayor a la hora d alimentar a los niños con autismo de una manera saludable y natural.

Cómo ayudar a los niños a aceptar otros alimentosCómo ayudar a tu niño con Autismo a aceptar otros alimentos.

Si el problema es sensorial, que a  mi experiencia es lo que pasa la mayoría de veces, se puede tratar con terapia o ejercicio pequeños que te describo a continuación.

  • Tal vez ya leíste el artículo que hice anteriormente acerca de la terapia del cepillo. Te cuento porque es bien efectiva, pero en este caso la vamos a aplicar en la boca. Se trata de un masaje suave que podemos hacer en las encías e incluso en la lengua. Con una gasa o cepillo blando puedes masajear por unos segundos la parte interna de la boca con movimientos en redondo. Lo mejor es ser constante con este procedimiento para que sea efectivo, en lo posible hacerlo todos los días.
  • Tener contacto con los alimentos. Ser parte de la preparación de los alimentos es una parte de la alimentación. Lo ideal sería tener actividades de germinación y cuidado de las plantas que vamos a comer. Esto conciencia a los niños hacia el amor por nuestro medio ambiente y el cuidado de nuestro cuerpo. Pero entiendo que esto no es siempre posible. De todas maneras los podemos incluir en la preparación de la comida, como lavar las verduras, y hasta cortarlas dependiendo de la edad de los chicos. Hacer las compras con ellos también es buenísimo.
  •  Jugar con la comida. Tómate el tiempo para que el niño tome contacto con la comida jugar con las texturas y con los colores ayudan a facilitar la aceptación de los alimentos. Lo raro, se hace más familiar y esto derriba poco a poco las ansiedades.
  • Otro punto importante es tener el respaldo de la escuela. Es decir hacer una colaboración entre la casa y el sistema educativo. En nuestro caso funcionó de maravillas, un mes  semana con cada alimento juegos terapéuticos en ambos lados, dieron resultados positivos.
  • Busca recetas que se adapten a las preferencias de tus hijos. Por ejemplo si le gusta la textura crocante, encuentra la forma de proveerlo con algo de su  gusto pero con algo que lo nutra. Si necesitas ideas visita mi Instagram.
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La Rutina, una herramienta útil

Haciendo memoria de cómo nosotros hemos saltado este obstáculos con mis niños debo reconocer que la rutina y el rigor es una de mis herramientas. Todos sabemos que las personas con autismo aman la rutina, pueden hacer lo mismo y comer lo mismo todos los días sin ningún problema. Y cuando hablo de rigor me refiero a las opciones. Si seguimos manteniendo en casa comida que no alimenta, no vamos a superar este problema. Sé en carne propia lo feo que es limitar o negar a los niños las cosas que les gustan pero es necesario si queremos avanzar en una alimentación más sana y apropiada. Podemos usar la rutina en pos de una mejor alimentación. Una vez que logramos que un alimento sea aceptado este puede ser incluido en la rutina diaria. En nuestro caso nunca esperamos que Lucas se acostumbrara a la lechuga o las hojas verdes sin embargo ahora no acepta que estas falten en la mesa. Para nuestra sorpresa él mismo lo ha incorporado a la rutina. Algo inpensado para nosotros hace unos meses atrás.

Recientemente vi un documental que se los recomiendo, se llama The Magic Pill” (La píldora mágica) que trata la problemática de la industria alimentaria. Uno de los casos que muestra es el de una niña con autismo y cómo los padres hacen el traspaso a una alimentación más sana. No es una tarea fácil pero vale la pena. El documental es muy esperanzador en este sentido.

 

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One comment

  1. Maria Varela says:

    Laurita, excelente nota, ya que es un tema difícil en todos los hogares con niños, más aún en niños con autismo. Persevera y triunfarás es el lema que recomendaría para estos casos. Preciosas las fotos !
    Hasta pronto.

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